¿SE ALQUILAN Y VENDEN ANTES LAS CASAS EN EDIFICIOS INTELIGENTES?

una casa domotica

QUÉ SUPONE UNA VIVIENDA U OFICINA SMART DE CARA A SU VENTA O ALQUILER

Seguridad, eficiencia energética, ahorro de dinero y tiempo, comodidad… Son muchas las ventajas que un espacio Smart ofrece a las personas que viven y/o trabajan en él. ¿Son la tecnología y sus beneficios un valor añadido a las viviendas en venta o alquiler?

De qué hablamos cuando hablamos de Smart Home
Ya sea una vivienda Smart única o viviendas en edificios inteligentes o Smart Buildings, los dos modelos comparten una misma tecnología: instalaciones que permiten su gestión y control en remoto, desde una única plataforma digital o App móvil, y de manera automatizada.

Entre las ventajas de una Smart Home destacan el aumento de la eficiencia energética, la seguridad, la calidad de vida y la accesibilidad para las personas. Algo que se nota, y mucho, en el día a día dentro de una vivienda.

Crecimiento en el sector
El sector Smart está en plena expansión. Según MarketsandMarkets, en 2021 las Smart Homes facturaron 105.000 millones de dólares, lo que supuso un aumento anual de casi el 12%.

En 2023, los Smart Buildings tendrán 483 millones de dispositivos a nivel mundial, según el último informe de Berg Insight. Las cifras lo confirman: no es solo una tendencia de moda en el mercado, los espacios inteligentes son el futuro. Y ya, también el presente.

El valor Smart a la hora de vender o alquilar
¿Tienen los inversores más interés por este tipo de activo frente a viviendas y oficinas situadas en edificios convencionales?

Nuestra experiencia transformando los espacios en Smart desde 2017 nos dice que sí. Y cada vez más.

Lo confirma una comparativa realizada en el mercado del alquiler residencial en Barcelona y Madrid. Esta pone de manifiesto que las cifras que se solicitaban a los futuros inquilinos eran un 27% superiores por la percepción de valor, facilidad y calidad de vida que el cliente tiene de un activo digitalizado.

Comercializaciones un 50% más rápidas
Pero no solo se puede obtener una mayor renta por disponer de un espacio en un edificio inteligente. Además, la tecnología Smart consigue reducir hasta a la mitad su tiempo de comercialización.

Gracias a la mejor gestión de los accesos y a la (aún) reducida oferta de viviendas Smart en nuestro mercado, el tiempo en que el inmueble está vacío se reduce a la mitad. O sea, las viviendas Smart consiguen, de entrada, un 50% más de facturación.

Protección 360º de los activos
Una Smart Home no solo se protege con cámaras de vigilancia. Todo un conjunto de accesos digitales y sensores de movimiento, presencia, ruido, entradas y salidas, etc. trabajan conjuntamente para garantizar la seguridad en ellas las 24h.

Ante cualquier novedad, envían una notificación en tiempo real a la App. Ya sea de entrada a la vivienda o de detección de humo, agua, gas, etc. llegando a cortar el suministro automáticamente para evitar males mayores.

Mayor sostenibilidad, menor gasto energético
La tecnología Smart reduce hasta en un 30% el consumo energético de una oficina o vivienda.

Al monitorizar su uso y disponer de información actualizada de la calefacción y aires acondicionados, se puede reducir el gasto sabiendo el uso real que le da cada inquilino, según su estilo de vida y picos de consumo.

Además, la solución permite apagar en remoto aparatos de climatización y luces encendidos, ya sea por los inquilinos a través de la App, o por el Property Manager en la plataforma digital, cuando la vivienda u oficina se queda vacía.

En definitiva, mejorar la seguridad, la experiencia y confort de tus inquilinos y poder vivir y trabajar en espacios más sostenibles revaloriza tus activos.